“Millennial Vintage” por un día.

(Aclaración: lectura válida solo para mayores de 35 años)

Once millones cien mil links en apenas 46 segundos.

Ese es el resultado de “googlear” la palabra “millenial”. Y a pesar de ese escandaloso número parece que aún no los entendemos del todo.

No hay tanta claridad como nos gustaría –sobretodo para quienes somos Generación X–  con respecto a quienes fueron la portada principal de la Revista TIME en su momento.

De todo he escuchado en conferencias y leído en libros.

Inclusive fui Keynote Speaker en el Innovation Leadership Program de una empresa mundial que me contrató para encontrar la forma de conectar a los líderes (Generación X) con sus colaboradores (Millenials) para fortalecer sus Equipos de Innovación de Alto Desempeño.

Fue una maravillosa experiencia. Tan reveladora como la que a continuación les voy a contar sobre estos “emprendedores”, “vagos”, “narcisistas”, “disruptores” o como quiera llamarlos.

Les voy a contar el resultado de convertirme en un “Millennial Vintage” (tengo 45 años)  y pasar un día entero –por accidente– entre ellos. Además les diré cómo ustedes podrían (y deberían) hacerlo para comprenderlos mejor.

Les cuento. Todo inició cuando a mi computadora le entró agua…

Al día siguiente de eso, debía estar por la mañana filmando un video para una revista. Lo hicimos en Cabra Negra, uno de mis spots preferidos creado por tres emprendedores jóvenes que en resumidas cuentas un día decidieron dejar de trabajar para la empresa que lo hacían; renunciaron, agarraron el dinero que tenían y montaron el negocio sin saber nada sobre café. Hoy son un punto de referencia al respecto.

Finalizado el video, ahí mismo y de mera casualidad me encontré con Mario, conversamos y cuando se enteró de que me estaban arreglando la compu, me ofreció sin pensarlo una que tenía en la oficina.

Nos fuimos a los 100 metros, a Qanta Media, su propia empresa. La que a sus 30 años recién cumplidos lidera con gran suceso. Ahí trabajé una licitación en la compu “que sobraba”. De paso compartí con su talentoso equipo de diseñadores y programadores.

Almorzamos en Kula. Un mágico lugar en Barrio Otoya, donde nos recibió Nikki (Dueña y Chef- 28 años). La semana siguiente, ella saldría en un Especial de La República sobre Mujeres Empresarias sobresalientes.

Terminado el lunch, vamos por un café a otro lado para seguir hablando de negocios. Fuimos a Franco, otro increíble lugar creado por otro gran amigo: César (27 años). Ahí me encontré a Gabriela (Digital Marketing Strategist de Cognitiva) quien casualmente estaba cumpliendo 29 ese día.

Finalmente, siempre en este último lugar, en la mesa de a la par, habían tres chavalos con Vans Old Skool negras, compu y típica gorra puesta para atrás mientras bebían café y hablaban sobre la producción de un programa que tenían. Era de algo así como descubrir lugares increíbles en Costa Rica para visitar. Lo hacían con la mitad de experiencia que uno tiene, cero miedo y mucha ilusión.

¡Justo lo que se necesita para comerse al Mundo entero!

Sin querer, ese día fui un “Millennial Vintage“. Estuve sumergido en su mundo. Bajo sus ideales, su contexto, sus sueños y su forma de llevarlos a cabo. Terminé siendo uno más.

Descubrí tres cosas que los diferencian con la “Generación X” y que muy probable esté haciendo ruido en la gran mayoría de Culturas Organizacionales:

  • Los “X” hasta que no esté todo perfecto, no lanzan una idea. Los “Millennials” lanzan la idea y la van ajustando de camino hasta llegar a que todo esté perfecto.
  • Los “X” investigan leyendo hasta empaparse sobre un tema, estar seguros y luego deciden. Los “Millennials” deciden seguros, experimentan  y así se empapan sobre el tema.
  • En síntesis los “X”dicen y luego hacen. Los “Millennials” hacen y luego dicen. Suficiente para generar roce interno en una compañía.

Descubrí muchos otros detalles más, pero para ser consecuente con este posteo y para que usted también se convierta en un “Millennial Vintage” lo invito a hacer lo siguiente:

a) No lo piense mucho. 

b) Consígase un amigo millenial.

b) Cómprese unas tenis blancas, gorra de trailero (con mallita) y una camisa de Plivertees.

c) Recorra esta ruta que yo hice. Los mismos lugares. Entre a cada uno y pregunte por los dueños. Converse con ellos. Averigüe qué les inspira, qué los mueve, qué los motiva. Pida consejos. Mire a su alrededor. Escuche a la mesa de a la par.

d) Adapte el paso “c” al contexto de un millennial en su equipo de trabajo. Vaya a otros escenarios y descubra otras cosas. Hagan una ruta de 3 lugares, recórranla y trate de entender su entorno de una mejor manera. ¡Vívalo!

e) Observe. Apunte. Incorpore las acciones más relevantes en su Cultura Organizacional.

Solo así caerá en cuenta de que antes de entenderlos en su ámbito laboral corporativo e imponerles las cosas porque así se hacen en su empresa, hay que entenderlos en su hábitat natural donde usualmente se mueven. Y darles todo lo que ellos necesitan porque así es como ellos hacen las cosas.

¡Un verdadero cambio de paradigma!

Hágalo y verá como en su empresa sí hay “Marios”, “Nikkis” y  “Gabrielas” deseando que les den lo necesario (y los dejen hacer) para generar “Cabras Negras”. ¡Y hacer crecer su empresa!

Una vez que haga los pasos anteriores y realmente los comprenda, bienvenido…es usted un “Millennial Vintage”.

 

About the author

jrivera

Jorge alarga la curva de crecimiento de personas y empresas. Les agrega valor desarrollando su Confianza Creativa para Innovar, Impactar y Crecer. Es TEDx Speaker en el tema. Para él la voluntad de Innovar de cada uno de nosotros es la Energía Renovable que salvará al Mundo.

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